A la pregunta qué es el Storytelling  no hay una sola respuesta. Aunque, en términos generales, se puede traducir por contar cuentos, es decir, el storyteller es la persona que explica historias, o bien haciendo referencia a la oratoria o bien a la ficción literaria.
El storytelling es una técnica que se engloba dentro del Branded Content y se puede traducir como “contar cuentos”. Esto, llevado al terreno audiovisual, significa contar una historia sobre tu marca. Tiene un beneficio enorme: te humaniza, consigue atrapar a tus clientes y hace que, en cierto modo, se sientan orgullosos de pertenecer a un grupo.
Hay ejemplos muy claros en nuestros días de qué es el storytelling bien hecho, como el maravilloso discurso “Stay Hungry. Stay Foolish” de Steve Jobs  a los graduados de Stanford  o el mítico “Yes we can” de Obama.
Qué es el storytelling

 

Lo que ambos consiguieron fue contar una historia, en gran medida personalizada en ellos mismos, y mover a quien les escuchó a sentir lo mismo que ellos sintieron, transmitir sus vivencias, sus motivos y su sensaciones. Y eso produjo una conexión emocional poderosa y predispuso a la gente a “comprar” su producto, aunque en este caso fuera casi intangible y sentirse orgulloso, cohesionado y parte de un grupo.
Los motivos se explican científicamente y se encuentran en la amígdala y el cerebro límbico. (“Neuromarketing”, Nestor P. Braidot, ed. Gestión 2000).

¿Se puede considerar el Storytelling marketing?

Esta es una pregunta que no tiene, como casi todo, una respuesta única.
Eva Snijders asegura que el storytelling “no puede considerarse marketing porque no busca vender
si no emocionar, como forma de ayudarnos a entender los valores de una marca y conectar con
ella”.
Ahora bien, eso no quiere decir que no se pueda aplicar al marketing, al periodismo y a la publicidad. ¡Todo lo contrario!
El Storytelling es un arte, sí: el arte de contar historias o el uso de recursos narrativos pero no en el sentido de explicar un cuento que nadie se cree.
Consiste en utilizar los mecanismos de la narrativa en la comunicación empresarial para humanizar una marca o producto.
En este caso, no sólo importa quien cuente la historia, si no quien la escucha , la lee o la interpreta, es decir, nuestro cliente potencial. La audiencia se identifica con la historia, por eso se vuelve personal y ese es precisamente el motivo por el que es tan eficaz.
Un ejemplo sería el de Unicef y la campaña con ING Chances for Children “El monstruo que no
dejaba ir a los niños al colegio”.  Esta campaña, enmarcada dentro del storytelling y el advergaming, tuvo un rotundo éxito a través de un precioso corto que muestra que 70 millones de niños del mundo no pueden ir a la escuela y cuyo final, con una poderosa CTA, se resuelve según tu propia interpretación. Un ejemplo clarísimo de cómo contar un cuento aplicado al marketing .

¿Cómo aplico el Storytelling a mi negocio?

Qué es el storytelling

Lo primero y más importante es pensar en cuál es tu historia y en cómo la quieres transmitir.
Este punto de partida es fundamental. No sirve de nada que quieras contar una historia, una cualquiera. Tienes que contar tu historia, humanizar tu marca, crear empatía y conexión y buscar una moraleja. Tienes que buscar tus puntos fuertes, tus motivos, quiénes somos, en qué creemos y cómo
pensamos.
No contar qué haces si no porqué lo haces. Sólo de esta manera podrás emocionar y hacer que crean en ti.
Luego tienes que pensar a través de qué canal quieres transmitirlo: ¿Redes Sociales, Televisión, Medios tradicionales…? El vídeo, que es tendencia este año, será la forma, sin ningún asomo de dudas, de transmitir tu imagen de marca, tal y como hicimos aquí para Glotones sin gluten.
Esto es fundamental, porque el lenguaje entre uno cambian de un modo ostensible.
Debbie Williams, fundadora de Sprout Social propone las siguientes preguntas para encontrar nuestra historia:
¿Cuál es la razón de ser de la empresa? ¿Para qué se fundó?
¿Qué historia hay detrás de la marca? ¿Se fundó por alguna provocación especial?
¿Quiénes son los protagonistas de la historia de la marca? ¿Alguien más a parte de sus
fundadores?
¿Cuál es la misión de estos protagonistas? ¿Qué problemas tratan de resolver?
¿Han tenido tropiezos? ¿Han fallado en algún momento?

Una vez decididos estos puntos, tienes que conocer y entender las partes que conforman el Storytelling:
1)El tema o mensaje: refleja la moral o ideología de la historia y por eso suele coincidir con la visión, misión, valores de las empresas.
2)El argumento:la estructura narrativa clásica la forman introducción, nudo y desenlace,
pasando por el clímax previo a la resolución.
3)El conflicto es lo que hace avanzar la historia y suele relacionarse con las barreras de compra o aquello
que impide al lector conectar con la marca.
4)El protagonista:  la marca cuyo objetivo es conectar con el cliente, un héroe con el que se sientan identificados.

Además, tienes que saber que existen distintos tipos de relato, según “Storytelling en una semana” de Antonio Núñez):
1)Relato “¿quién soy?”. No se trata de ser arrogante, si no de conocerse y presentar lo que
podría ser una debilidad como una fortaleza.
2)Relato “¿para qué estoy aquí?”. Muestra de manera clara qué se espera de los que
participan de la historia y lo que ofrecemos a cambio.
3)Relato “¿qué pasará?” o relato visionario de un futuro hipotético. Útil para hacer tangible
una visión abstracta o las consecuencias de una decisión aún no tomada.
4)Relato educativo, cuando se aprende por imitación. Muy práctico si se utilizan personajes
concretos, cercanos a la realidad para que la audiencia pueda proyectarse de forma
sencilla.
5)Relato de valores en acción o “puedo hacerlo porque ya lo hice antes”. Se trata de
demostrar que estamos capacitados para algo pero, más que con premios o certificados,
contarlo desde la perspectiva de nuestro carácter y trayectoria.
6)Relato “sé lo que estáis pensando” que se anticipa a los prejuicios que pueda tener la
audiencia.

Cuando estemos dispuestos ya a idear nuestra historia, una última recomendación es el uso del lenguaje de los sentidos (language of the senses o LOTS) para hacerlo todavía más real. Evocar sonidos, olores o sabores ayuda a fijar los relatos en la mente del lector por más tiempo.

¿Y ahora qué?

Sabemos que todo esto puede sonar un poco complicado, pero la realidad es que no lo es tanto. Una buena manera de poner en orden todo es apuntando en una hoja tus puntos fuertes, las cosas que hacen especial a tu marca y, por supuesto, contactando a través de aquí con una agencia de comunicación audiovisual como Transvision que te eche una mano a conectar con tu público.

¿Empezamos?